Ok, acepto que me dio un poco de pereza continuar con las entradas de este blog, habiendo tanta cosa por ahí en la que entretenerse, lo deje olvidado por completo, hasta que hoy en la mañana recordé mientras me bañaba y hacia recuento de los sueños que me faltan cumplir en la vida, que el de ser escritora no lo he realizado. Zas, que me viene a la mente el blog que manejaba hace años. No es que signifique que yo este lista para ganar el Premio Nobel de Literatura o algo por el estilo, pero he pensado, que si no se aprovechan las ventajas de la tecnología, no se como pueda intentar algo parecido a escribir un libro.
Para muchas personas, es imposible concebir que alguien tan jovial como yo (realmente me siento joven, aunque tenga 34 años), haya vivido toda su infancia sin Internet o teléfono móvil, por eso es que varias de mis entradas hacen referencia la tecnología actual. Aunque hace 3 años que no escribo, el ultimo de mis artículos trataba de una laptop "manos libres", y me parece sorprendente que hoy este escribiendo desde un artilugio, que tiene las características de una lap, sea del tamaño de una Notebook, pero que se dobla para convertirse en una tablet. Eso es, así de jodido esta el mundo. La mayoría de la gente pensara, que vengo del poblado mas recóndito del país y que me siento como niño en dulcería, pero todo tiene un porque en la vida.
Permitanme explicar, que uno de mis juegos favoritos en la infancia, era el construir casas de lamina en el terreno de mi abuela, con un costal de hule que fungía como cama, con una tablilla del tamaño de mi mano, la cual dentro del juego hacia las funciones de un teléfono. En mi imaginación poseía yo un teléfono celular y me preguntaba cuando seria el día en que yo pudiera contar con uno de ellos. Obviamente, ya existían estos artefactos, pero eran del tamaño de un ladrillo, solo lo traían los adinerados y en consecuencia, los conocía solamente por películas, pero yo era feliz con esa tabla. Claro que lo que nunca cuento en esta anécdota, es que mis vecinas, a las que invitaba a tomar el te y a hablar por teléfono, eran un montón de gallinas cluecas, propiedad de mi abuelita, llenas de lo que en mi rancho se denominan "corrucos". Aparte de salir con una comezón de los mil demonios de mi residencia de lamina, existía el riesgo de contraer tétanos por alguna cortada con las paredes oxidadas de mi mansión.
Por este motivo es que me apasiona tanto el avance tecnológico de los últimos tiempos, ya que me brinda la oportunidad de poder realizar en mi cabeza el sueño de escribir algo y que a alguien le interese y lo lea. Como lo dije anteriormente, soy una persona jovial, y a veces demasiado infantil, así que en este momento he decidido que jugare a ser escritora, que mis lectores no serán las gallinas piojosas de mi abuela, sino personas interesantes con amplio criterio, y guardare la esperanza de que dentro de 15 o 20 años, estaré publicando mi primer libro.
Hasta la próxima entrada, folks!!!